"Un cirujano tan inteligente como insolente" | MedForum

Descubra el misterio detrás del excéntrico médico del ejército británico que mejoró la cirugía en el campo de batalla.

El médico inglés James Barry nació a finales del siglo XVIII, se graduó como médico a los 14 años y, antes de los 20 años, se convirtió en cirujano del Ejército Británico y alcanzó el rango más alto posible: Inspector General de Hospitales Militares.

Barry era descrito como "la criatura más dura que el ejército hubiera conocido”, no obstante, a pesar de su carácter iracundo y excentricidad, impulsó importantes mejoras en las prácticas médicas dentro del campo de batalla, e incluso, realizó la primera cesárea exitosa en la que madre e hijo conservaron la vida.

Dr. James Barry-Wikimedia Public Domain

 Nadie advirtió el misterio que había detrás de ese hombre de 1.50 metros de estatura, nariz grande, cabello rubio y apariencia un tanto extraña.

A lo largo de su carrera, el Dr. Barry trabajó en diferentes puntos del imperio británico: Ciudad del Cabo, Mauricio, Malta, Jamaica y Canadá. Por décadas, cada vez que llegaba a un nuevo lugar, siempre hacía una peculiar petición: en caso de fallecer, su cuerpo no debía ser examinado y debía ser enterrado con la ropa con la que muriera.

A la edad de 71 años, el médico falleció a causa de disentería. Sin embargo, sus deseos no fueron respetados y una de sus trabajadoras domésticas le retiró la ropa. Entonces, se encontró con que ese cuerpo correspondía al de una mujer: genitales femeninos, mamas presionadas por vendas, además de un rostro libre de vello facial. Por si fuera poco, también era evidente la presencia de estrías en la parte inferior del abdomen, una clara señal de un embarazo previo.

Dr. James Barry-Wikimedia Public Domain

Dr. James Barry-Wikimedia Public Domain

Durante más de 50 años, James Barry se había hecho pasar por hombre.

A pesar de los esfuerzo del ejército británico para ocultar la historia, esta se filtró. No obstante, fue hasta el siglo XXI que los historiadores pudieron descubrir la verdad: el Dr. Barry era en realidad una mujer irlandesa llamada Margaret Bulkley quien luego de haber dado a luz en su adolescencia ─ se cree que dicho embarazo fue el resultado de la violación por parte de uno de sus tíos ─ se mudó a Londres. Ahí, otro tío, James Barry, pronto identificó la asombrosa inteligencia de su sobrina y con la ayuda de unos influyentes amigos crearon un plan para que Margaret se hiciera pasar por hombre y se convirtiera en médico con el objetivo de unirse a la lucha de independencia en Venezuela.

De esa forma, ingresó a la escuela de medicina de la Universidad de Edimburgo. Solo ellos y la madre de la joven conocían la verdad.

Si bien las circunstancias no permitieron que Margaret liberara a Venezuela del yugo español y pudiera ejercer como una médico mujer en dicho país, no cabe duda que su papel en la medicina dejó una huella histórica: introdujo radicales reformas de salud en Sudáfrica, lucho por conseguir una mejor alimentación, saneamiento y atención médica adecuada para prisioneros y leprosos, así como para los soldados y sus familias.

Años después de su muerte, el viejo baúl con el que viajó por el mundo fue puesto a la venta en una subasta y su nuevo propietario descubrió un compartimento secreto donde encontró un collage de recortes de revistas de moda femenina: vestidos, sombreros, zapatillas y peinados. Ese era el pequeño santuario de Margaret.

Aquello que inicialmente fue pensado como un disfraz temporal que le permitiría formarse como médico, terminó convirtiéndose en una máscara perpetua. Sin embargo, hasta el día de hoy, la médica Margaret Bulkley continúa siendo un ejemplo de determinación, de compromiso con el prójimo y con la medicina.

 


Fuentes

 

P3: MX2004819159
Fecha de Expiración: Febrero 2022
ENG.13.FEB2020

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